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  • Manuel FV

Branding Boom y el impertinente «me gusta/no me gusta»


No es discutible el Branding Boom con el que se ha despertado 2021 en todos los sectores y que, presumiblemente, se mantendrá durante todo el año.


En nuestro caso, salud/farma, el más sonado es el de Pfizer. No, no voy a hacer un análisis en profundidad, aunque con ganas me quedo y no lo descarto, de lo que se ha hecho correctamente o lo que podría haberse hecho mejor.


Lo que realmente me ha llamado la atención es la cantidad de comentarios que ha habido basados en un tema meramente estético. «Uy, me gusta y les venía bien», «Sin duda han acertado porque se nota que es un ADN», «Pues a mí no me gusta, lo veo antiguo», «Yo habría puesto un azul menos intenso»…Y en realidad todas las opciones y todas las opiniones son correctas, faltaría más, pero lo que me sorprende es que poca gente ha ahondado más en lanzarle preguntas a esta nueva identidad. ¿Funciona? ¿Les ayuda a transmitir su posicionamiento, su propósito…? ¿Perdurará en el tiempo cuando la vacuna pase y la medicina y la personalización de la misma vayan por derroteros más específicos? No. La pregunta ha sido: ¿te gusta?

«Uy, me gusta y les venía bien», «Sin duda han acertado porque se nota que es un ADN», «Pues a mí no me gusta, lo veo antiguo», «Yo habría puesto un azul menos intenso»…

Y es que el Branding no es una cuestión meramente estética, aunque no diré que la parte visual no sea muy importante. El Branding va mucho más allá: tiene un sentido, tiene una razón de ser y debe responder a una estrategia que haga a la Marca relevante y diferente —no es tampoco mi intención hacer una definición teórica, para eso hay gente mucho mejor que yo—. Asumiendo esta premisa como base, ¿realmente este nueva Identidad Corporativa (por favor, no lo llamemos Imagen Corporativa —así lo anunció para mi asombro la propia Pfizer—) les hará relevantes y diferentes? ¿Un ADN? No he hecho el ejercicio. Mal. Pero estoy convencido de que si buscamos habrá miles de logos con un ADN por ahí colgando.



Insisto, mi intención no es analizarlo, sino mostrar mi perplejidad ante lo que vengo defendiendo desde hace tiempo: en el sector farma el grado de conocimiento de Branding —en general— es, digámoslo finamente, limitado.

En el sector farma el grado de conocimiento de Branding —en general— es, digámoslo finamente, limitado.

Puede que en otros sectores también, pero yo trabajo en este, y es en este en el que me gustaría que esto cambiara; que no viéramos desde la barrera cómo otros sectores nos vuelven a superar. Y, por favor, no digamos que es una cuestión legal, de restricciones o de limitaciones deontológicas, porque eso, simplemente, es mentira.