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  • Manuel FV

Innovación en salud, ¿la nuera perfecta?

Estoy hasta los jalagüis (sinónimo de pelotas) de la «innovación» en salud. Al menos de la palabra y de su uso y abuso.


Apostaría, sin miedo a perder, que si prohibiéramos la palabra «innovación» (se pelea por el primer puesto de palabras o términos manidos con «Cambio de Paradigma») la mitad de los briefings y peticiones a agencias/consultoras/estudios desaparecerían como le pasaba a Marty McFly en Regreso al Futuro en la fiesta de graduación.

Quiero que la campaña lleve: esto, lo otro, lo de más allá y, por supuesto, innovación

Quiero una campaña con efecto Wow (sí, será otra publicación) que lleve: esto, lo otro, lo de más allá y, por supuesto, innovación. Pimpampum (lo de «bocadillo de atún» puede añadírselo vuecencia). No pestañean ni se les ve rubor o sombra de duda en sus caras. Da igual si puede o no aportarles algo como marca, producto o compañía, o lo que es peor, si pueden sustentarlo. Porque si van con «innovación» nada han de temer puesto que es una palabra que para todo sirve. Queda bien en cualquier sitio, diría que es una palabra higiénica, de fondo de armario de nuestros principios o de lo que es, en esencia, la industria farma. Hasta podrían presentársela a sus padres y estos la verían como la nuera perfecta.

—Mamá, te presento a Inno.
—Hola, Inno. Qué ganas teníamos ya de conocerte. Nos han hablado muy bien de ti.


Pero antes de presentársela a sus padres deberían preguntarse algo básico: ¿Es lo que me conviene? ¿Estoy enamorado de ella porque realmente tiene algo especial para mí? O simplemente es un amor platónico y pasajero o un deseo basado en «Ello», que diría Freud.


Va, ¿qué es para ti innovación? ¿qué es para tu sector?¿qué es para tu patología? Ante estas preguntas me han llegado a decir, literalmente, que innovación son colores metálicos en los folletos promocionales (metálicos = innovación). Que innovación es…bueno, no sé muy bien lo que es pero en nuestra empresa lo tenemos siempre muy en cuenta, y así debemos decirlo. Que innovación es digital (tendría que poner emojis para enfatizar mi asombro cuando me dicen esto). Que innovación es un «Cambio de Paradigma» (aquí dos trenes chocan a toda velocidad uno contra otro). Que innovación es lo que dice internacional y quién soy yo para llevarles la contraria. Y el climax de toda innovación: quiero ser Apple. ¡Tachán! Ahora pongámoslo todo junto: metálico digital, básico desde los orígenes de la empresa porque el fundador lo era, además que desde internacional dicen que es el Santo Grial y con esto vamos a ser Appel. ¡Cómo vamos a decir que no a plantificar un «INNOVADOR», así, en mayusculas, en todas las propuestas!


Si fuera por mí, que ya sé que por mí no va a ser nada, lanzaría un reto como el de no reír mirándose a los ojos para ver quién está más tiempo durante un taller creativo o Advisory Board sin decir la palabra innovación. Habría largos silencios, más incómodos que la primera noche que salieron a cenar con Inno para conocerse mejor.


Porque claro, seguro que un médico no puede reprimirse a prescribir tu producto cuando le digas que tú, en la industria farmacéutica, innovas. Creo que eso nunca se lo había dicho nadie.