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  • Manuel FV

¿Y la pasión? Yo quiero mis cervichuelas, decir chorradas y salir del gallinero.

Hablamos de las ventajas del teletrabajo, sí, y también he escuchado voces críticas que hablan de la perdida de cultura de empresa/agencia que se pierde al no haber contacto, y como cada vez hay más gente que aboga por el modelo híbrido para poder seguir gestionando personas y facilitando que sigamos siendo lo que somos, seres sociales. Asumimos, además, la tremenda carga psicológica negativa que estamos viviendo por la pandemia, por la incertidumbre y por el confinamiento, en mayor o menor medida.

Pero no puedo evitar que hay algo que estamos pasando de largo, que nos hemos olvidado de algo fundamental: la Pasión, con mayúscula.

Puede que por venir del mundo agencia esta carencia sea diferente, o más acusada. No lo sé, y no pienso entrar a valorar quién pone más pasión en qué, así que yo hablaré de lo que noto en mi entorno.

Llevamos un año en casa la mayoría del tiempo, aunque en mi caso intento ir a la oficina siempre que puedo, pero incluso cuando vamos, nos falta algo.


Pondré un ejemplo. Ayer paseaba cerca de mi casa, por la zona de Sarriá en Barcelona, a media tarde y pasé junto a una pequeña agencia cuyas oficinas están a pie de calle y se puede ver desde fuera. Estaban alrededor de una mesa, con unas cerveza y discutiendo sobre algo que, quiero imaginar, sería una propuesta, una campaña…Y lo que más me llamó la atención fue que en sus caras había pasión.

No digo que el trabajo realizado en esa sala vaya a ser mejor o peor que el que podamos hacer en Zoom, Teams o similares; no digo que el trabajo que hacemos ahora desde casa frente a la pantalla sea malo; no digo que cuando nos reunimos por cualquier plataforma digital no hagamos un esfuerzo titánico por dar lo mejor de nosotros; no digo, pero lo digo.

Y lo que digo es que, al menos yo, no siento pasión en lo que hacemos ahora. Está demostrada la fatiga que genera en nuestro cerebro las reuniones digitales, fatiga que quita esfuerzo para enfocarse en la parte creativa, por ejemplo (tampoco voy a entrar en si es sistema 1 o 2 del cerebro, no es eso). Pero lo más grave, lo más triste, lo más ruinoso, es que más tarde o más temprano eso hará que perdamos chispa en las ideas que generemos.

Estamos perdiendo Pasión. Estoy convencido, tristemente convencido, de ello.

¿Cuántas ideas han salido de estar, como estos chicos que comentaba, tomando una cerveza y del humor, bendito humor, ha surgido algo que parecía una chorrada y ha terminado siendo una gran campaña?



Un compañero al que tengo en gran estima porque tenemos un punto de vista muy parecido, me hizo una analogía muy interesante y es que nos hemos convertido en una granja. Las gallinas ponen los huevos y los granjeros se los llevan a los clientes. Cada gallina en su corral (no sé si uso correctamente el término), con sus obligaciones.


Espero, de verdad, que más tarde o más temprano esto acabe, pero lo que no tengo tan claro es que volvamos a corto plazo a sentarnos alrededor de una mesa con unas cevichuelas a pensar campañas, a reírnos, a decir chorradas y a salir del gallinero. Pero yo quiero.

Yo quiero mi cervichuela, decir chorradas y salir del gallinero.Yo quiero Pasión.